Aprende a escribir escribiendo
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(Este reto de escritura consiste en escribir, cada mes, un relato de 5 líneas que incluya las tres palabras propuestas. Si eres nuevo por aquí, te pido que leas cuidadosamente las normas.)

Medallero

 

MEDALLA DE BRONCE; Amanda Vilas, Anabel Samani, Ángel, Arekkusu, Aurora Rapún, Avalle Rei, Carlos González, Carmen, David Coloma, Do.Lobera, Eris Morgenstern, Estrella Amaranto, Igor Rodtem, Javier Puchades, Javier Sánchez Bernal, Juan Fernández Vicente, jm vanjav, José Torma, Katalina Camus, Lorenzo, Luis J. Goróstegui, MJ RU1Z, Nahnnuk, Pilar Alejos Martínez, Plácido Romero, Rosa Boschetti, Sandra Adrián y Saricarmen.

 

Se nota que habéis empezado 2021 comprometidos con vuestra escritura. ¡Enhorabuena a todos!

Si he olvidado a alguien, por favor, avisad.

Abril:

Aquella, malo y fuerza.

 

 

Solo quería descansar. Dejar esta tristeza atrás y no volver a sufrir. Es lo único que quería cuando empujé la cuchilla sobre mis muñecas, no en horizontal, como hacen en las películas de serie B, sino en vertical, para que la fuerza se escurriera veloz por el desagüe. Aquella noche fue el final de una vida y el comienzo de otra peor. «Yo soy el malo», me dijo cuando atravesé las puertas del Infierno. Todavía no sabía hasta qué punto era verdad.
Por Adella Brac.

 

Aquella maldita espada láser era de todo a cien. Habíamos abandonado la Tierra y pensamos que Marte sería diferente. Pero era absurdo engañarse. Estábamos en Marte, sí, pero seguíamos siendo terrícolas, terrícolas emigrantes. Y todo lo malo vino con nosotros… incluidos los inspectores de Hacienda. Que la Fuerza te acompañe no bastó y el mandoble que le di a aquel cretino sólo sirvió para incrementar el interés de demora de mi deuda tributaria un 5 por ciento.
Por Lorenzo.

 

Se desperezó sin abrir los ojos, con el alma aún embotada por una bruma somnolienta. Sobre su espalda desnuda creció sin demora una caricia con visos de tormenta tropical. La fuerza de aquel gesto residía en su sencillez, en su equilibrio; en la perfecta combinación de sutileza, calidez y pasión.
¿Era real o tan solo un sueño?
Sonrió, feliz, con los ojos todavía cerrados, a sabiendas de que lo malo de aquella caricia con copyright, era que su creador ya no recalaba entre sus brazos.
Por Romántica empedernida, del blog Grafito en lágrimas.

 

A lo largo de su vida, se había labrado el carácter de luchador a fuerza de resistir, estoicamente, los envites de su destino: guerras, dictaduras, pandemias, soledad… Los infortunios que había padecido desde su más tierna infancia le habían dotado de aquella resiliencia que ahora demandaba, a bocanadas, para tratar de salir incólume de ese nuevo duelo. Lo malo era —lo sabía bien— que sin ella ya no se sentía capaz. Además, ¿para qué? Ya nada merecía la pena…
Por Javier Sánchez Bernal, del blog La buhardilla de Tristán.

 

Aquella votación fue democrática; una amplia mayoría estábamos de acuerdo. Depusimos al director porque era malo y nos hacía la vida imposible. Pero no se lo tomó nada bien. Ordenó a los celadores que a cinco de nosotros nos pusieran camisas de fuerza y nos metieran en habitaciones acolchadas.
Por Plácido Romero, del blog Placidario.

 

Abrumada por todo lo que había sucedido durante el día, aquella noche no pudo dormir. Sonreía sin parar, regodeándose en los acontecimientos, en las felicitaciones, en la gente que llevaba tanto tiempo sin ver. Parecía que todo lo malo que había ocurrido durante el año hubiese desaparecido. Y aunque siguiese teniendo problemas para respirar y le siguiese faltando la fuerza necesaria para poder sentarse sin ayuda, al menos durante un día había podido ser feliz una vez más.
Por Agnes Loriga.

 

Aquella tormenta empezó rápidamente y sin previo aviso, eso era malo para la pequeña comunidad de casas de madera de una sola planta. La fuerza con que azotó la zona fue muy grande pero no fue lo peor que recibieron, tras ella venía un tornado arrasando con lo poco que había quedado en pie.
Por Katalina Camus, del blog Ambiente virtual.

 

―¡Ha llegado el cuentacuentos! –gritaron los chiquillos al verle llegar.
Y aquella tarde, sentado bajo un árbol y rodeado de los pequeños –y no tan pequeños– de la aldea, les contó un tremendo cuento sobre un ogro y una araña gigante y un brujo malo y unas hadas y una princesa valiente y un soldado fiel de gran fuerza y… Una niña le preguntó al terminar si fue cierto aquello; «sí, pequeña, son historias de hadas», le dijo el cuentacuentos; y la niña rió sin saber que era cierto.
Por Luis J. Goróstegui, del blog Observando el paraíso.

 

Se afanaba en recordar y sin duda aquella situación era la más ridícula que le había ocurrido en su vida. Tomó con fuerza la botella, sujetaba con ansia, realmente era desesperación, y tiraba, tiraba y a la vez retorcía. No debió coger la botella, pero el agujero parecía puesto ahí para él. Lo malo es que el dedo no sale, las lágrimas le corren por las mejillas y junto a un puchero desconsolado le brota un angustiado lamento. ¡Mamá…!
Por Ángel.

 

La emergencia obligó al cocinero a improvisar una cena con las sobras del día anterior, que a fuerza de imaginación nos pareció exquisita.
El aire se volvió tóxico, complicando aún más las cosas, entonces fue cuando se escuchó aquella explosión, «pensé en la posibilidad de un terremoto». Las lámparas se desplomaron del techo a la vez que una serie de chasquidos intermitentes como chispas de fogata anunciaban que algo malo iba a suceder…
Por Estrella Amaranto, de Blog Literario Amaranto.

 

—La historia no es como te la contaron —dijo ella y luego añadió—. Realmente lamento todo lo malo que te ha pasado.
Pero la chica estaba harta de razones; ella quería acciones que se demostraran sin palabras. Había gastado su fuerza, de ella no quedaba nada. Su lágrima cayó y se perdió en el acantilado.
—No saltes —dijo su hermana.
Y al final hizo lo único que pudo hacer… Saltar y saltó de verdad al vacío. Aquella noche lo único que se escucho fue el eco de su voz diciendo: «Lo siento».
Por Angélica Rodríguez, del blog Mis pensamientos vuelan.

 

Aquella mañana caminó en silencio por las calles solitarias. Al poco tiempo escuchó como si alguien estuviera cerca, pisando sus talones…
Un escalofrío le recorrió el cuerpo. Al voltear no vio a nadie, pensó que escuchaba sus propios pasos. Se detuvo, se quedó inmóvil, expectante. De nuevo aquel sonido. Con sorpresa miró en diferentes direcciones a las calles desiertas, supo que ocultaban algo malo. Con una fuerza inusual tiró la basura en el contenedor y corrió a su casa.
Por Rosa Boschetti, del blog Rosa Boschetti.

 

La noche era tan oscura que todas las gentes se habían guarecido en sus luminosos hogares. Incluso la mayoría de las estrellas se habían apagado. Sentían que algo malo iba a suceder. En el bosque apareció una siniestra sombra. Había ido a cobrarse su venganza contra aquella osada aldea que había permitido que se quemada su templo. Alzó las manos y dejando ir toda su fuerza y poder lanzó un conjuro que arrancó la vida de todos los lugareños. El mundo estaría mejor sin esos inútiles.
Por Do.Lobera, del blog Do.Lobera.

 

Aquella mañana fría no era otra más. Ese mismo día iba a ir con mis padres a ver mi primera película a un cine. No recuerdo su título, pero papá me comentó no se que de unos caballeros con sables, que tenían una extraña unión con una fuerza y que había un malo muy poderoso. Eso era lo de menos, ahora a cambiarme.
—Hola mamá. ¿Cómo te encuentras hoy?
—¿Mamá? No moleste que tengo que prepararme para al cine.
—No te preocupes mamá, te quiero.
La enfermedad seguía avanzando.
Por Arekkusu.

 

La fuerza del destino se extendió por toda la ciudad; la brisa más audaz la llevo en su espalda por cada rincón, por cada plaza, por cada avenida. Aquel callejón sin salida donde nos besábamos, aún seguía latente. La corriente al ver aquella arista doblo la esquina. Allí se estrelló contra una pared de cemento, rugosa, repleta de guarismos sin vida. Una jaula para el futuro, lo malo de una ciudad muerta.
Por Juan Fernández Vicente, del blog «Libros con Dos Alas por JFV».

 

Aquella tormenta estalló de repente con una fuerza descomunal. Uno a uno, los reyes que habían salido a rescatar a sus hijas, secuestradas por Poseidón, fueron cayendo al mar embravecido.
Las gigantescas olas se los tragaban sin compasión cuando Atenea, que llevaba un día malo y estaba harta de las bravuconadas del dios de los mares, construyó un faro divino al que los regios náufragos lograron llegar sanos y salvos sin más rasguño que alguna corona resquebrajada.
Por Aurora Rapún Mombiela, del blog La historia está en tu mente.

 

Llegó el día de la exposición, el pequeño desplegable asomaba sus trazos inundados de agua entre las pinceladas de otras obras. Aquella tarde pedaleando con fuerza bajo la lluvia, aun cuando la distancia era grande, sintió su presencia rodando a su lado, y sus felicitaciones, en medio de un año muy malo, hicieron florecer de nuevo ilusiones.
Por Carmen, del blog Propuestas and made.

 

 

Entrada dedicada a mi gente bonita de la Comunidad Cincoliniera: Arekkusu, Nahnnuk, rakottaro, Daniel Rodríguez, Ana Eva Suárez, Rocío Cejudo Soronellas, Nuria Lorente Aroca, nidriel, IndirAzul y Natalia Koer. Si tú también quieres formar parte de ello, es aquí.

 

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